Y por estas fechas…
…¿qué es lo que toca? Pues felicitar a la gente la conmemoración de la natividad de nuestro señor. Fechas interesantes porque todo son luces, papa noeles gordos de distintos colores llenos de espumillón repartiendo caramelos, buenas acciones, narices rojas del frio, narices rojas del vino y sonrisas por todas partes.
Los que me conozcáis, sabréis que detesto estas fechas porque tanto colorido y buen rollo sistemático me parece la mayor hipocresía del mundo. Generalmente, a lo largo del año tienes que ser hipócrita en determinadas ocasiones, pero es en esta época cuando mi capacidad hipócrita se satura y dice basta. Tienes que sonreír porque sí, porque es Navidad y hay que ir con una sonrisa en la cara, independientemente de como te sientas: ya puedes estar jodido porque no tienes para llegar a fin de mes, porque no eres capaz de encontrar regalos para nadie, porque estás con un resacón-indigestión del quince (nótese la variedad de opciones que doy para reflejar la cantidad de razones que puede haber)… Peeeero, es Navidad y hay que ser feliz por cojones.
Pues yo me niego: sonreiré cuando la cantidad de alcohol en sangre supere los niveles pertinentes, sonreiré cuando el THC haga su efecto… sonreiré cuando de verdad tenga una buena razón para sonreír y no gastaré una sóla sonrisa en una vanalidad. Sonreiré cuando te vea, a ti que hace mucho tiempo que no te veo; o a ti, que verte siempre me alegra el día, aunque últimamente me provoque más dolor que otra cosa; o mismo a ti, porque se que aunque no nos veamos en mucho tiempo siempre vas a estar ahí como el primer día.
¿Y a qué viene todo esto? Pues fácil, dos razones: desahogarme un poco ya que llevo mucho acumulado estos meses (y me he quedado a gusto aunque todavía quede un huevo) y pedir disculpas a toda esa gente que quizá se esperaba una felicitación navideña mía y no la ha tenido por las razones arriba citadas.
Y nada más, así de simple y llano. Nos vemos.
Escuchando: “Feliz Falsedad” – Soziedad Alkohólica – Feliz Falsedad (1992)