…se ha acabado. Tras incontables horas de trabajo, algún que otro día de vigilia, más de 20000 líneas de código entre C++ y Java, después de “chopocientas” exposiciones y retoques en la presentación, muchas risas, muchas tonterías y un largo etcétera, puedo decir eso de “punto y aparte”. A empezar otra etapa. Si chic@s, acabo de enterarme que he aprobado el proyecto de fin de carrera con lo que puedo decir con total seguridad que ya soy Ingeniero Técnico Superior en Informática. ¿Y esto es realmente importante? Pues, la verdad, una vez que hemos llegado hasta aquí: no.

Con esta imagen básicamente se resume mi último año: GII y PFC. Lo importante no es el resultado, si no cómo se ha llegado a él. Se ha llegado desde Ferrol con el peine que no peina, apagando las velas, con “las que tú me haces”, “llegado el momento…”, herradicando y un montón de cosas más. Se quedan ahí Juan, Alex, Abraham, Ronin, Fai, Pilar y todos los que sufrimos con el proyecto. Estoy seguro de que en ningún sitio hay un ambiente tan bueno como el que vosotros hacéis: gracias a todos por el apoyo y el trabajo.
También desde Coruña: gracias a todos aquellos que os “niconizasteis” y “cafienizasteis” conmigo este año. Gracias por aguantar mis neuras y corregir mis razonamientos cuando fue necesario (que realmente fue muchas veces). Gracias por todo: Juan, Maite, María, Gloria, Diego… Richi y Borja: a vosotros no sé qué deciros; gracias!
Gracias a ti, porque contigo he aprendido constancia y sacraficio. Porque me has ayudado mucho. Gracias.
Gracias a toda la panda de Míticos de Vigo: el hecho de poder desconectar durante el fin de semana de todo fue esencial. Gracias Urre, Berto, Abad, Salva, Lucho, Reti, Diego, Manki… gracias de verdad. Y también a toda la gente de la Q13-14-15, siempre supe que estabáis ahí y tengo que pediros perdón porque sé que os preocupastéis por mi estado de salud (física y mental); al final no fue para tanto.
Gracias a Jose, por aguantarme como compañero de piso: sé que este año ha sido complicado. Gracias a Laura: por secuestrarme y liarme a y hasta altas horas de la mañana. Gracias a todos los que sé que en algún momento se preocuparon por mi, aunque fuera un día tarde (esto es para ti Clarilla). Gracias. Gracias. Mil gracias.
Gracias a mis padres, a mi hermano y a mi abuela por, como está escrito en la memoria, permitirme disfrutar de mi año de la garrapata. Gracias por el apoyo y los ánimos. En serio: gracias.
Y después de toda esta sarta de sentimentalismos, simplemente deciros que os preparéis: los coruñeses porque este fin de semana somos muchos a celebrar el título y porque la semana que viene también es de celebración (y por partida doble). Y los de Vigo, porque tened claro que cuando baje por ahí pienso celebrarlo todo junto y va a ser grandísima.
A partir de ahora, pues volver a otra rutina. Primero a recuperar las 36 horas de trabajo que le debo a mi jefe. Luego a frikear un poco que tengo cosas pendientes en casa (una reinstalación de Linux y quizás una compilación de kernel, por los viejos tiempos
). Pero, sobre todo y ante todo: a disfrutar que hace ya 7 años que no tengo un verano sin biblioteca.
No os digo más, espero poder contar más cosillas por aquí. Sé que me repito, pero de otra vez: gracias a todos de nuevo porque sé que sin vosotros esto hubiera sido cuando menos imposible. Nos vemos (y ahora seguro que en los bares
)
Escuchando: Long Live Rock’nRoll interpretada por Gamma Ray en “A tribute to the voice of metal: Ronnie James Dio”
P.D.: Por cierto, que siempre me disperso: lo realmente importante no es llegar a un punto, si no ser capaz de darte cuenta de cómo has llegado a él. Eso es lo importante.