Archivos de la categoría ‘Frases’

Frase #21

Publicado: septiembre 9, 2012 en Frases

Leído en Cuatro amigos de David Trueba:

A veces pienso que el cerebro tiene envidia al corazón. Y lo maltrata y lo ridiculiza y le niega lo que anhela y lo trata como si fuera un pie o el hígado. Y en ese enfrentamiento, en esa batalla, siempre pierde el dueño de ambos.

Frase #20

Publicado: febrero 18, 2012 en Frases

Leido en Alta fidelidad de Nick Hornby:

Un buen día, y puede que no durante las próximas semanas, pero sí desde luego en el futuro que se puede concebir como algo más o menos inmediato, tal vez haya alguien que sea capaz de referirse a mi sin utilizar la palabra «gilipollas» en una parte u otra de la frase.

Frase #19

Publicado: julio 20, 2011 en Frases

Leído en el libro Acid House de Irvine Wels:

“¿Problemas de muejres?”, se reía mi padre. “Nunca vayas detrás de un autobús o una mujer, hijo. Siempre vienen más.”

Una gran estrategia, esa. Por eso él no ha hechado un polvo en catorce años, desde que mi madre se fue a tomar por culo. Por eso algún día lo encontrarán muerto de hipotermia en una parada de autobús.

Frase #17

Publicado: noviembre 3, 2010 en Frases

Leido en el libro Brujerías de Terry Pratchett:

…tenía la sensación de que el camino debía de llevar a alguna parte.

Esta ficción geográfica había sido la perdición de mucha gente. Los caminos no tienen por qué llevar a algún lugar obligatoriamente. Lo único que es obligatorio es que empiecen en algún lugar.

Frase #16

Publicado: octubre 27, 2010 en Frases, Sin sentidos

Leído en el libro La balada de la reina descalza de Joaquín Borrell:

Porque es la mujer casada el más funesto trofeo; como la losa pesada que sella tu mausoleo; hidra de siete cabezas que te vigila y te acucia e igual destila simplezas que aristotélica astucia. Es de tus años mejores la insaciable sanguijuela que marchita tus colores y vacía tu escarcela; una purga cotidiana que has de beber sorbo a sorbo; es tu censor, tu tirana, tu centinela y tu estorbo; que como el vino en la uva dormita en los granos tiernos en cada mujer se incuba un dragón de los infiernos.

¿Sabéis? Hoy es uno de esos días en los que he llegado al trabajo tranquilamente, como un día cualquiera. He entrado en el edificio, sufrido el golpe de calor de costumbre, y a los 5 minutos me ha dado por empezar a partirme el culo de risa. No tengo ni idea de por qué… ni se me ocurre ninguna razón… y quería compartirlo.

Os dejo también una copia de la entrada de hoy del blog El día que estes muerto sabrás cuanto te quieren que sigo asiduamente:

— Por qué mira el reloj con tanta insistencia.
― Es para que no se me escape el tiempo.
― Entonces debe estar atento. El tiempo es hábil y escurridizo.
― Cierto, la última vez que me despisté, perdí mi juventud. Ahora no estoy dispuesto a dejar escapar ni un sólo segundo.
― El mejor método para evitar fugas de tiempo es detenerlo antes de que eche a andar.
― Sí el momento más delicado es la medianoche. Siempre se me termina por escapar un día.
— Otra solución sería hacer desaparecer cualquier medidor de tiempos.
― Es posible. Si todos los instrumentos y objetos para medirlo desaparecieran, no habría forma de saber de su existencia.
― Venga, manos a la obra.

Disfrutad del día y, si alguna vez os ha dado por reíros sin ninguna razón (psicotrópicos a parte), enhorabuena. Un abrazo a tod@s

Frase #15

Publicado: abril 14, 2010 en Frases

Leído en el libro Sauce ciego, mujer dormida de Haruki Murakami:

Tenía la sensación de haberme convertido en el sillón de un dentista. Nadie me recriminaba nada. Nadie me odiaba. Pero todos me evitaban como la peste y, si me topaba con ellos, me daban cualquier excusa inverosimil y ponían pies en polvorosa.