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Motivación

Publicado: noviembre 17, 2011 en Laboralmente hablando

Buenas a tod@s!!!

El otro día tuvimos una pequeña reunión (apenas 2 horas…) a la que nos convocaron a todo el equipo sin decirnos exactamente para qué era. Supusimos, por el estado del proyecto y por las fechas, que sería una reunión para contarnos números del proyecto este año, cuáles serían los objetivos del año siguiente o algo así…

Nuestra suposición era vagamente cierta ya que nos comentaron un poco los números que llevamos hechos en el proyecto este año todo ello aderezado con una charla motivadora (en cualquier momento la frase “No empecemos a chuparnos las pollas todavía” del Señor Lobo en Pulp Fiction no habría sonado fuera de lugar…).

Después de 40 minutos escuchando que éramos la hostia en verso pero que teníamos que ser aún más (…) nos pusieron unos cuantos vídeos que, desde mi humilde punto de vista de informático programador picandilla, no venían mucho a cuento. El que más me llamó la atención es el que os pongo aquí abajo y que os invito a que le echéis un ojo ya que realmente es un gran ejemplo de superación y de actitud positiva ante la vida.

¿Qué os ha parecido? Interesante ¿verdad? Pues ahora imaginaos que la transparencia introductoria de este vídeo rezaba tal que así:

¿De que coño nos quejamos?

¿Qué lectura podríamos sacar de esto? Podéis llamarme fatalista pero a mi, más que motivarme, me hizo pensar que lo que se nos viene encima va a ser de cagarse y que no nos vamos a poder quejar… porque tenemos brazos… ¿Qué opináis vosotros? ¿Lo veis igual o estoy yo muy en plan negativo?

Un saludo!

P.D.: Me reservo el derecho a editar los comentarios en caso de que hagan referencia a la empresa en la que trabajo actualmente o a algún compañero de trabajo para evitar posibles problemas. Queda dicho.

Buenas a tod@s! Motivado por una entrada del genial blog de Sonámbula, me he decidido a relataros algo que comenté en un post anterior y que se remonta a otra entrada todavía más antigua. La cosa trae cola oiga…

En esa entrada, comentaba cómo me sentía al ser mareado por mis queridos gerentes y viendo cómo me vendían al mejor postor (podría decir que en ese momento me sentí como una putilla, pero igual es un poco soez…). La verdad es que el proceso de llegada al nuevo cliente, además de largo, podríamos decir que fue bastante “dialogado” entre mi gerente y los pringaíllos que íbamos.

De la entrevista que nos hicieron en el cliente simplemente decir que fue la entrevista más dura que tuve hasta ahora (tampoco quiere decir mucho, no os engañéis) y que fue muy divertida. Lo más interesante para esta historia fue lo siguiente:

Bueno, el horario aquí es de 9:30 a 18:30 con una hora para comer. Pero siempre salimos a las 19 (esto dicho entre risas…). De lunes a viernes, por supuesto, y la jornada de verano se reduce a que los viernes salimos a las 17.

De vuelta en la oficina y tras provocar una sonrisa de oreja a oreja en el gerente al decirle que todo había ido bien (de hecho incluso me preguntaron cuándo me podría incorporar) le relaté con pelos y señales la entrevista y estuvimos hablando aproximadamente una hora sobre la importancia de entrar en este gran cliente (bueno, realmente fue un soliloquio del gerente aderezado con tintes adoctrinadores sobre la grandeza de nuestra empresa…).

Un mes después, nos cita a mi y a mis compañeros en el despacho y nos dice la fatídica frase:

Conseguimos entrar en AúnMásParnéDeLaHostiaINC, Nozing, mañana te vas de avanzadilla.

Pues nada, lie mi petate y para allá me fui. El proyecto es muy interesante, el cliente lo es también y la gente con la que me ha tocado trabajar es muy maja así que no puedo quejarme demasiado… únicamente puedo quejarme del horario ya que he perdido ciertos privilegios para quedar bien con el cliente.

Esta es lo primero que me gustaría comentar. Llevo casi dos años en esto de la consultoría y ya he estado en más de media docena de proyectos, algunos en cliente y otros en la oficina. Esto me ha hecho conocer a bastante gente que trabaja también en este gremio y siempre es lo mismo:

Si el horario del cliente es mejor que el de la oficina, el pringaíllo de turno pringa con el horario de la oficina. Si el horario del cliente es peor que el de la oficina, el pringaíllo de turno pringa con el horario del cliente.

Lo que se deduce de esto es lo siguiente: “le den por culo a los pringaíllos, hay que facturar y punto”.

Echando cuentas de las horas que trabajo a la semana, según el horario del cliente, son 42’5. No es mucho, de hecho es menos de lo que trabajaba cuando estaba en la oficina que eran, como mínimo, 43 horas semanales. Estas 3 horas de más se hacían para poder tener los viernes por la tarde libre, 8 días libres más al año y la querida jornada de verano. Bueno ¿y qué pasa con esos beneficios de currar 3 horas más a la semana? Pensé, pobre de mi, que me quitarían un día o dos de esos libres para compensar esa media hora de menos que hago…

El caso, es que un día tuve que ir a la oficina, y el gerente se paró a hablar conmigo un rato, preguntándome qué tal y esas cosas… Le dije que bien pero que el tema del horario era un poco jodido. Increíblemente él me contestó:

Bueno hombre, si al final trabajas las mismas horas al año que la gente que está en la oficina. Si sumas las 8 horas diarias te dará lo mismo que las nuestras…

Entonces le expliqué que de 8 horas nada, que trabajábamos 8 horas y media al día y que sus cuentas no me valían. El tío me contestó que bueno, que era el comienzo y que no se podía negociar mucho y que había que sacrificarse un poco y que me lo tendrían en cuenta en las promociones.

Bien, seguro que conocéis la definición de eufemismo ¿no? Vale, pues realmente lo que quería decir con esa frase era:

Colega, he conseguido venderte a 33 euros/kilo. Además, en la central, están que no cagan porque llevaban muchos años intentando pillar cacho en este cliente y por fin lo hemos conseguido: te den por culo y ahí te pudras.

¿Qué os parece? Dentro de un mes comienzan los procesos de promoción y ahí veremos cómo se porta la empresa. Lo que está claro es que esto no va a acabar bien y que, escuchando y viendo a la gente que me rodea, cuando alguien dice consultoría, lo que realmente entiendo es esclavitud 2.0. Pero a pesar de todo, hay que joderse, me gusta mi trabajo y disfruto haciéndolo.

Dado que me ha quedado un tocho bastante gordo, dejo para otro día el hablar de los valores que defiende mi empresa y como se los han pasado por el forro de los hueveretes (también conocido como escroto) y lo bien que me lo han vendido. Bueno, rapaces, hasta más ver!

Actualizando

Publicado: febrero 3, 2010 en Laboralmente hablando, Sin sentidos

Buenas a tos@s. Hace mucho que no publico nada y no digamos algo decente… Es lo bueno de los blogs, que no se quejan cuando pasas un montón de tiempo sin prestarles atención, siempre te reciben de la misma forma fría y aséptica. Y lo bueno de esta audiencia, que no se queja ni por la calidad ni por la cantidad…

Realmente no es que tenga muchas ganas de contar nada. Igual debería hablar de esta apatía pero, recurrentemente, no tengo ninguna gana de hacerlo porque realmente no sé por dónde empezar. Algunos de vosotros, los que por suerte o por desgracia me tengáis agregado en el facebook, habréis notado que mi actividad se ha visto drásticamente reducida las últimas semanas.

¿Apatía? Pues también oiga, mireusté. Pero quizá la razón más destacable de esta reducción de actividad ha sido por el nuevo proyecto en el que me han embarcado. Sí queridos camaradas, me han destinado a otro frente: he pasado de trabajar para la administración pública a trabajar para una empresa privada (mantendré mi política de no poner nombres propios y agradecería a los avezados lectores que se abstengan de mencionar dichos nombres. Aviso: me reservo el derecho a censura).

El cambio ha conllevado el abandono de mi puesto en las oficinas de mi actual empresa para mudarme a las oficinas del cliente, teniéndome que acoger a su política de red y, por ende, a sus restricciones. Resumiendo: ni facebook, ni gTalk, ni msn, ni ICQ, ni nada por el estilo. Un nuevo destino que ha modificado bastante mis hábitos vitales. En cuanto a la situación en este nuevo cliente y las condiciones bajo las que estoy, voy dejarlo para un nuevo post ya que el tema tiene chicha.

Lo dicho, que realmente viene siendo nada…

Hasta más ver!

Escuchando: “Se nos iba la vida” – Quique González – Personal (1998)

A 33 euros el kilo oiga!!!!!

Publicado: diciembre 18, 2009 en Laboralmente hablando

Buenas a tod@s!

Sí camaradas, casi dos meses sin dar señales de vida en los que han pasado no pocas cosas, ni muchas tampoco… bueno, dejémoslo en una cuantas. Os preguntaréis a qué viene el título del post ¿no? Pues no es el precio del kilo de percebes en el plaza de abastos del Berbes si no un poco como me siento después de mi trasiego laboral que finalmente se ha traducido a un cambio de sitio en la oficina. Sos cuento…

Acabábamos de terminar el proyecto en el que andaba yo liado para, digamos, el cliente Maledukatix. Hicimos la última entrega en tiempo (justito justito) y durante una semana estuvimos limando asperezas con el entorno de pruebas del cliente. Un jueves, a eso de las 7 de la tarde se me acerca uno de mis gerentes y me dice:

[GERENTE] – Oye, que en Maledukatix creen que hay demasiada gente en el proyecto y que no es necesario que estéis tantos. Así que te vamos a quitar de ahí.
[ELMENDA] – ¿Y tengo algún destino?
[GERENTE] – Sí, sí. Bueno, no está cerrado pero hay un 99.9% de probabilidad de que ganemos un proyecto nuevo en ParnéDeLaHostia. La semana que viene vendrá por aquí tu nuevo jefe de proyecto y un compañero que lleva un tiempo allí y te explicarán lo que te toca hacer.
[ELMENDA] – Vale, perfecto. Mantenme informado con lo que sea.

Acto seguido, como era jueves, me fui de cañas. A la semana siguiente me pasaron un tochete de documentación sobre la arquitectura en la que tendría que desarrollar y me reuní dos veces con mi nuevo jefe de proyecto y el susodicho compañero para que me informaran y formaran de y en mi nuevo cometido. Pasó la semana y el viernes, se me acerca otra vez mi gerente y me dice:

[GERENTE] – Oye, que te va a mandar OtroGerente a ti y a otros dos compañeros unos perfiles que nos han solicitado y tendréis que hacer un curriculum conforme a uno de ellos. Vendeos bien, que es muy importante. Como los de ParnéDeLaHostia no se deciden, si sale esto antes te vas para allí.
[ELMENDA] – Vale, perfecto.

Allá nos coordinamos mis compañeros y yo para hacer el mismo tipo de curriculum (formato y tal…) y se lo enviamos al gerente sin saber ciertamente para quién era. El lunes, nos cita OtroGerente a los tres de marras y nos dice:

Chavales, los curriculums eran para AúnMásParnéDeLaHostiaINC y nos han solicitado una entrevista personal con cada uno de vosotros. El jueves por la tarde a las 17 tenéis que estar allí. Hacedlo bien, que este cliente es muy importante y queremos posicionarnos en él.

Pasaron el martes y el miércoles y, como tenía que ser, llegó el jueves. Ese día, víspera de mis ansiadas y merecidas vacaciones, me tocó ir por la mañana a Maledukatix a hacer el paso a producción (que por cierto, según el responsable de informática fue el más limpio en mucho tiempo), dorarle la píldora un poquito para por la tarde irme a AúnMásParnéDeLaHostiaINC a dorarle la píldora a este nuevo cliente y venderme lo mejor posible.

Al día siguiente me marché de vacaciones sin tener la menor idea de cual sería mi siguiente proyecto. Volví 10 días después y de ParnéDeLaHostia parecía que ya no estaban interesados, de AúnMásParnéDeLaHostiaINC no se sabía nada (suponen que en febrero se sabrá algo) y que en Maledukatix seguían sin querer más gente, así que de momento me dedico a leer pliegos de concursos de este año, resumirlos y ponerlos bonitos en unos informes…

Me he sentido como un caballo en una venta. Los clientes mirándome los dientes, tocándome el pelo y comprobando mis herraduras mientras los gerentes chillaban como energúmenos “A 33 euros oiga, a 33 euros el kilo de programador oiga, no encontrará usted nada mejor… ¡qué me lo quitan de las manos!”.

Así es la vida del consultor… hoy estás aquí, mañana te dicen que vas a estar allí y al final acabas a 10 metros de donde estabas… En fin, cosas veredes amigo Sancho.

Un saludete a tolmundo!!!!

Planificación de recursos

Publicado: septiembre 19, 2009 en Laboralmente hablando

Buenas a tod@s. Hoy hace un mes que no publico nada y, aprovechando esta tarde de tranquilidad que me he tomado, he decido contaros un poquito lo que está siendo este último proyecto al que me han asignado.

Esta vez no me han mandado fuera de la oficina así que pocas veces tengo que lidiar con los clientes. ¿Que si lo hecho de menos? Pues un poco, pero bueno… todo tiene sus pros y sus contras. Esta nueva andadura comenzó allá por junio y el grupo de trabajo consta de nuestro jefe de proyecto (Boss), un analista (Pringao), un analista-programador (yo mismo), una programadora [(Programadora) que en la actualidad ya es analista-programadora)] y una becaria (Becaria. Todo esto, eficientemente coordinado por un gerente (Puto Boss).

El proyecto pintaba bien: desarrollar una aplicacion web desde cero, integrarla en un entorno con otras aplicaciones y hacer una migración de datos del sistema viejo al nuevo. Para todo esto, la planificación inicial era de 6 meses.

En la primera reunión de Proyecto donde nos presentaron la planificación y al equipo de trabajo lo primero que dijo Boss fue: “estamos jodidos, hay que adelantar trabajo porque en septiembre vamos a estar muy jodidos…” A lo que yo contesté: “Joder Boss, no nos digas esto el primer día que así empezamos mal…”.

Pero tenía razón, porque al ver la planificación que se había firmado con el cliente, vimos que a partir de septiembre teníamos una entrega cada viernes. El funcionamiento es simple: entregamos la versión 1 al cliente y comenzamos a trabajar sobre la versión 2. Mientras tanto, el cliente nos envía los errores que localiza en la versión 1 y lo vamos arreglando para entregar la versión 2 y la versión 1 completamente arreglada. Todo esto en una semana. En cinco días, no nos engañemos que los fines de semana son sagrados. Pues sí: “vamos de culo Boss”.

Resulta, que de cara al cliente sólo estamos en el proyecto Boss y Pringao al 50% de dedicación y Programadora y yo al 100%. El tema es que, de cara nuestra empresa y al siempre dichoso TEB(*) resulta que Pringao no imputa a proyecto y Becaria tampoco. Así que, parece que los únicos con los que se cuenta en la planificación con el cliente somos los pringaillos y dos personas al 50%, pero como está Becaria y Pringao currando también, resulta que nos sobra una semana de desarrollo y toooodo se adelanta una semana… la primera en la cara.

Nos lo comunican, Programadora y yo nos mordemos la lengua y decimos: “Malo será…”. Llega agosto y todos nos vamos de vacaciones un tiempo: dos semanas uno, tres semanas otros dos, Boss se pira todo el mes… y el día 4 de septiembre es la primera entrega. ¿Llegamos? Por supuesto que no… porque uno no puede estar desarrollando funcionalidades, configurando entornos de desarrollo, migrando a nuevas versiones de librerías que nos manda el cliente… ni siquiera currando fines de semana y sacrificando una semana entera de jornada continúa (hasta las 11 de la noche el jueves). Allí, solos Programadora y yo.

Boss nos dice que todo va bien, que hemos hecho de más pero que no nos ha dicho nada. Que una parte que no nos dió tiempo tenía que ir, pero como hicimos de más no nos iban a decir nada. Genial, nos dejan sólos ante el peligro y aún por encima no nos dicen lo que es necesario y lo que no para no perder tiempo donde no debemos… Bueno, no pasa nada: si Boss está contento, no hay problema. Al día siguiente, se nos acerca y nos dice: “tengo una mala noticia…”, yo miro a Programadora y ella me mira… “como nos hemos cogido vacaciones en el mes de agosto, resulta que tenemos que entregar el proyecto dos semanas antes…”. Esto nos lo dijo en medio de la oficina y, menos mal que me llevo muy bien con Boss porque lo primero que me vino a la boca fue un: “Joder Boss, eres un puto negrero!!!” y todos nos reímos.

Más tarde, escuchando una conversación y atando cabos, nos dimos cuenta de que el recorte de tiempo no venía de Boss si no de Puto Boss. Sip, el tío este que vino nos presento en una reunión al cliente y que no nos volvió a preguntar nada en todo el proyecto…

Resumiendo: un proyecto mal dimensionado desde el principio con unos plazos muy justos a 6 meses vista, se convierte en un proyecto de casi 5 meses mientras los pringaillos nos dejamos la piel quemando horas en la oficina o en casa…

En fin, por lo menos he sacado unas cuantas situaciones simpáticas y un guiño de complicidad con Programadora porque al final, sabemos que entre los dos tendremos que aguantar tooooda la mierda que nos echen. Menos mal que Becaria y Pringao también colaboran y echan un cable, que si no no sé dónde estaríamos.

Y ya vale de rallar y llorar. Gracias si has aguantado hasta aquí. Más en otro momento. Un abrazo.

(*) No estoy seguro de su nombre pero es un indicador del beneficio que se saca de un proyecto una vez realizado. Resumiendo: cuanto más TEB, más pasta para la empresa.

Requerimientos

Publicado: marzo 27, 2009 en Informática, Laboralmente hablando, Videos

Buenas a tod@s

El otro día tuve un pequeño intercambio de vídeos con mi antigua jefa y me envió este. No está mal, la verdad. Para todos aquellos que pertenezcáis al gremio informático y que por una o por otra razón tengáis que lidiar con algún usuario recogiendo requisitos, seguro que lo entendéis.

En fin, ya lo dice el refrán: “Usuario bueno el usuario muerto”.

Un saludo a tod@s.

Solo ante el peligro

Publicado: enero 28, 2009 en Laboralmente hablando

– Bueno, el lunes empiezas. No te preocupes que no va a haber mucho problema.

Así comenzó todo. Un buen día, después de una semana de estarse rascando la badana en la oficina, lo mandaron otra vez para cliente. Era terreno conocido, ya conocía el entorno, la gente, la manera de trabajar… pero no tenía ni idea de lo que iba a hacer.

Bueno, en realidad sí. El tema es sencillo de explicar: la empresa A desarrolla un sistema innovador (o eso vendemos) a la empresa B. La empresa B fija la fecha de la puesta en producción. La empresa B retrasa la fecha de la puesta en producción 5 meses. Y el día de la puesta en producción, el responsable del proyecto de la empresa B coge una semana de vacaciones.

Este era el escenario. Así que un lunes a las 9 de la mañana, se presentó en el flamante edificio de B dispuesto a, durante una semana, absorber todo el conocimiento posible del innovador (o eso vendemos) sistema porque, la semana siguiente se quedaría solo ante el peligro. Y así casi fue ya que esa semana, tras más de 300 correos leídos y contestados, tras innumerables llamadas de teléfono, tras infinitas reuniones y tras montones de horas extras (no remuneradas) se dio cuenta de que conocía el funcionamiento del sistemo sólo por encima.

Ahora que su compañero está de vacaciones, está solo. Solo cuando contesta el teléfono. Solo cuando los encargados de los sistemas que conviven con el nuevo sistema innovador (o eso vendemos) vienen a hacerle preguntas sobre el funcionamiento. Así pasa el tiempo.

Si chic@s, a eso me dedico. A bregar contra 7 tipos de usuarios distintos que supervisan a nosécuantos usuarios cada uno y dar la cara por la empresa A, que es lo que toca. Perdonad que no sea demasiado irónico o sarcástico, pero a estas horas lo único que me apetece es tirarme en cama, ponerme una peli y dejar que Morfeo me atrape en sus redes.

Y parecerá un chiste malo, pero tras tantas llamadas y tantos mails todavía no ha recibido el que más le gustaría. ¿Tan difícil será? Pues eso parece. En fin, habrá que seguir bregando que aún queda un buen trecho. Lo mejor de todo es que vuelvo a lo que me gusta: vuelvo a la informática, vuelvo a programar 😀

Escuchando: “Green River” – Creedence Clearwater Revival – The very best of (1998 )

P.D.: Bueno, no es tan feo como lo pintan.En la oficina de empresa A tiene apoyo constante que si no llega a ser por eso…